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Ataque judicial a la Z.A.D

¿Una nueva etapa de la venganza estatal? Después de las fantasías ya destiladas en la prensa por la gendarmería sobre los falsos “escondites de armas” o “túneles del Viet Cong”, se sacan del sombrero un nuevo espantapájaros basado en una “banda organizada” y un supuesto “ajuste de cuentas” con “secuestro”. El caso surge sobre la base de fuentes muy cuestionables. Esta no sería la primera vez que los investigadores se han basado en falsedades blandiendo la “asociación criminal” para criminalizar un movimiento.

Lo que sabemos por nuestra parte es que las personas detenidas han estado implicadas en el movimiento antiaeropuerto durante mucho tiempo, están implicadas en diversas actividades, lazos de vecindad y solidaridad local, y han vivido aquí durante varios años. Hoy llamamos a no caer en la trampa de la demonización policial y a apoyarlos.

En el texto que sigue a continuación revisamos los hechos que llevaron a su detención. Destaca el delirante giro de los acontecimientos en el que una persona que hace unos meses intentó dar un hachazo en la cabeza a un residente de la zad y lo hirió gravemente en la mano es presentada como una víctima. Describe la maquinación judicial y la instrumentalización política, basada en testimonios bajo X y denuncias calumniosas. Insiste en la necesidad de movilizarse ampliamente a partir de ahora para que estos habitantes del zad y compañerxs de lucha sean liberados lo antes posible.

El martes pasado, cinco compañerxs de lucha fueron arrestados a primera hora de la mañana. La maquinaria policial y judicial se puso en marcha. Dos de ellos, Sarah y Guillaume, están ahora bajo control judicial con la prohibición de ir a la zad, de verse y tienen que presentarse en la comisaría de policía tres veces por semana. Los otros tres, F., Ben y Greg, estan en prisión preventiva a la espera de un juicio que puede tardar meses o incluso años. Ya sea que estén “libres” o en prisión, han sido separados de nosotrxs, separados de sus amigxs, de sus familias, de sus actividades, del cuidado de sus animales, de lo que constituye su vida y la nuestra.

Esta operación pretendía en primer lugar reducir el movimiento a un silencio vergonzoso, ante acusaciones con nombres infames, nos quería aturdidxs, asustadxs, mudxs. En este sentido, está fracasando, porque conocemos las astutas técnicas de romper y dividir las luchas porque ya las hemos sufrido antes. Y porque sabemos que los hechos son muy diferentes del relato periodístico y/o policial que se ha dado. El autor de la denuncia es un hombre que vivió aquí y que, en los días anteriores a los hechos, había amenazado repetidamente a personas con cuchillos (un cuchillo de caza y un hacha). Como resultado de estos comportamientos inaceptables, se le dijo que no volviera a la escena, es decir, a la Granja Bellevue. Sin embargo, regresó varias veces. El 5 de octubre regresó por enésima vez con un hacha y un escudo. Le pidieron que se fuera, cosa que no hizo; fue en este contexto que le dio a Greg un hachazo en la pierna y luego en la mano cuando se  protegía la cabeza. Sus heridas eran graves y tuvo que ser llevado inmediatamente al hospital y operado. Si no hubiera tenido el reflejo adecuado para protegerse con la mano, el golpe podría haberle matado. En vista de la gravedad de estos hechos y para evitar la situación más urgente, es decir, para evitar que se produjeran nuevos golpes o que la situación empeorara, fue desarmado y sacado de la zad (esta medida es la que se califica de delito de secuestro por parte del juez de instrucción, sin que hoy se conozca qué es lo que permite afirmar que las personas detenidas participaron en ella). Sufriendo de moretones y moretones, decidió entonces presentar una denuncia, y produjo un relato engañoso, sin negar haber golpeado con un hacha. El miércoles pasado, mientras los medios de comunicación informaban de las detenciones, dos personas acudieron a la gendarmería para hacer una declaración en el marco de la «X».

Por lo tanto, este caso se basa en parte en denuncias calumniosas, por parte del demandante, pero también de personas anónimas, que pueden decir cualquier cosa sin que los acusados puedan defenderse, sin que los abogados puedan hacer ninguna contrainvestigación real sobre sus declaraciones, sin que se produzca un careo.

Mientras se realizaban las detenciones, mientras una “burbuja estratégica” rodeaba los lugares donde vivían los acusados, uno de los gendarmes presentes nos dijo: “Esto no tiene nada que ver con el movimiento, es el derecho común”. Como si nos engañaran, como si fuéramos a decir que en ese caso no existía ningún problema… Entendemos muy bien que esta estructura de horquilla no surge, como ellos dicen, de conflictos políticos internos, sino del conflicto político entre el Estado y un movimiento de lucha. Ha habido, hay y probablemente habrá desacuerdos entre nosotros, pero ¿cuál es la historia de violencia, de comportamiento peligroso, ahí dentro? Una vez más, el Estado trata de utilizar las disputas para debilitar, dividir y difamar a quienes dicen resistirse a el. Ya lo hemos experimentado….. La investigación que se ha llevado a cabo ha sido realizada únicamente por la oficina del fiscal, es decir, el fiscal, es decir, el ministerio. Un juez de instrucción (supuestamente independiente de las autoridades) solo ha estado a cargo desde el jueves pasado. Por lo tanto, es el estado el que ha decidido tanto los cargos como el calendario. No se le habrá escapado a nadie aquí que estos arrestos se llevarán a cabo exactamente cuando tenemos que renovar la firma de los Acuerdos de Ocupación Precaria y, por lo tanto, los posibles arrendamientos de las tierras que cultivamos. Dos de los prisioneros están en este caso. La situación que se les presenta no solo pone en peligro sus vidas personales, sino también nuestros proyectos conjuntos. Los tres obviamente apelaron su detención.

Este año, el movimiento se enfrentó a dos ofensivas militares con múltiples condenas, una ofensiva administrativa, y ahora comienza una nueva ofensiva judicial. Esperamos más detenciones en este contexto, porque parece que cualquiera puede acusar a la gente de cualquier cosa mientras permanece en el anonimato y enviarla a la cárcel. Pero ya se está organizando el apoyo. El lunes 28 de enero, a las 20.00 horas, en La Rolandière, tendrá lugar la primera reunión del comité de apoyo. En los días siguientes, daremos una conferencia de prensa y el domingo 3 de febrero se realizarán campamentos de trabajo. Como no permitiremos que las actividades de lxs acusadxs se extingan con su ausencia forzada, los mantendremos hasta que regresen a nuestro medio. Porque si hoy hay una arboleda a través de nuestras ventanas, si hoy no son los aviones los que oímos cuando nos levantamos por la mañana, es porque estaban allí para oponerse a ello. Hay recuerdos que nada oscurece. Y un futuro que pretendemos construir con ellxs.

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